Nasreen Mohamedi

 

 


EL MÁXIMO DE LO MÍNIMO


 

ABSTRACCIÓN DESDE LA POESÍA Y LA RAZÓN

 

 

Nasreen Mohamedi

NASREEN MOHAMEDI. Fotógrafo desconocido.

 

La artista india Nasreen Mohamedi fue una de las pioneras del arte contemporáneo en India, junto a Zarina Hashmi, quien desarrolló la abstracción en la segunda mitad del siglo XX.

Recientemente el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, ha ofrecido una extensa muestra de su obra a través de sus dibujos, fotografías, pinturas y collages, comisariada por su antigua alumna Roobina Karode y titulada La espera forma parte de una vida intensa.

 

NASREEN MOHAMEDI. Sin título. Tinta y grafito sobre papel.

Sin título. Tinta y grafito sobre papel, 1970.

SU OBRA

Este despliegue de obra, más de doscientas imágenes, quiere presentar las principales etapas en la trayectoria de la artista. Este viaje expositivo nos lleva desde la década de los años 60 con sus pinturas semi-abstractas de espíritu lírico hasta los años 70 y su subversión de la retícula modernista así como las diagonales suspendidas, los triángulos, las elipses y las esferas que ocupan los años 80.

Aunque su compromiso estaba ligado a sus vivencias, como dice Roobina Karode: “…aprendían a mirar y escuchar… hasta la más fina hoja de hierba era objeto de su atención...” , supo desde la autodisciplina y el autocontrol trabajar esa depuración mental y física necesaria para su libertad expresiva. “Vaciar la mente escribió en uno de sus diarios, y entre sus rutinas estaba la limpieza de su casa-estudio varias veces al día.

 

Esa soledad nómada y fortaleza que defendió a lo largo de su vida se observa en las 56 fotografías de paisajes desérticos, marinas, detalles de la arquitectura islámica (celosías) y estructuras modernas que capturó en blanco y negro. Sus viajes y los lugares que conoció en Turquía, Irán, Karachi o el desierto de Bahréin aparecen en sus imágenes.

 

NASREEN MOHAMEDI. Sin título. Dos dibujos de tinta y grafito sobre papel y tres fotografías en blanco y negro.

Obras sin título. Dos dibujos: Primero realizado en tinta sobre papel, 1982 y segundo en tinta y grafito sobre papel, 1970 y tres fotografías en blanco y negro, gelatinobromuro de plata. La primera datada en 1981.

 

En su obra sobre papel (dibujos en tinta y grafito, acuarelas) y algunos ejemplos de sus lienzos y collages podemos descubrir que Nasreen Mohamedi era coherente con su vida, por el uso de una estética parca y la sobriedad en los medios. La artista prefirió la tinta y el grafito al óleo, la línea a la figura y el pequeño al gran formato. Su minimalismo en blanco y negro le hizo decantarse más por el papel que por el lienzo, y su búsqueda de un mundo subjetivo e inmaterial la acercó a lo matemático, lo metafísico y lo místico, alejándola del arte indio popular. Pionera de la abstracción en Asia y figura enigmática e indomable que iba a contracorriente, como explican los responsables de la exposición. Creó una estética propia y como dice Borja Villel, director del Reina Sofía: es una artista de culto extraordinaria y su obra es exquisita, sutil y de gran precisión; una obra íntima y bellísima. Es un gran descubrimiento.

 

NASREEN MOHAMEDI-tinta y acuarela sobre papel

Sin título. Tinta sobre papel

 

Entre sus referencias encontramos como la luz y la música clásica del Indostán y la estética Zen conviven con la influencia del suprematismo de Malevich, a quien admiraba, el neoplasticismo de Piet Mondrian, la obra de Henri Michaux, Paul Klee, Moholy-Nagy o Kandinsky. Escritores como Lorca, Nietzsche, Spinoza o Kierkegaard le ayudaron a sobrellevar los problemas sentimentales que la marcaron en su vida dándole las alas que tanto sus escritos como sus proyectos requerían. Los procesos y valores poéticos que albergan las palabras tanto de Rilke y de Camus, su autor de cabecera, como la obra de Klee o Kandinsky y la necesidad de orden y sistemática limpieza formal de Malevich o Mondrian establecen vínculos interesantes que ayudan a entender su discurso, el máximo del mínimo como apunta Nasreen en sus diarios.

 

SU VIDA

Nasreen Mohamedi nació en Karachi (hoy el oeste de Pakistán) en 1937 y falleció en Baroda en 1990. Pero ¿quién es?. Es una mujer que nació en el seno de una familia musulmana con una vida cosmopolita y que se formó en Europa aunque vivió la mayor parte de su vida en India.

Creció en Bombay y a los 17 años viajó a Londres donde estudió desde 1954-1957 en la escuela de Arte de Saint Martin. Tras un paréntesis de vida familiar en Bahréin, volvió a Europa con 24 años, para formarse en París con una beca que disfrutó desde 1961-1963.

A principios de la década de los años 70 regresó a India y en 1972 trabajó como profesora de Bellas Artes en la Universidad de Baroda. Enseñó hasta su muerte, desarrollando unas enseñanzas conceptuales del dibujo contrarias al espíritu dominante basado en el realismo académico y la estética antropomórfica propias de las escuelas de arte de la época colonial.

La enfermedad de Huntington, conocida como el baile de san vito, afectó a sus extremidades y la fue degenerando poco a poco, pero nunca le impidió seguir trabajando.

 

Sin título. Tinta y acuarela sobre papel, 1960.

Sin título. Tinta y acuarela sobre papel, 1960.

 

SU DESCUBRIMIENTO

Su trabajo ha sido exhibido en importantes espacios dentro del mundo del arte contemporáneo. Destacaríamos algunos como: el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, el Museo Kiran Nadar of Art de Nueva Delhi, Kunsthalle de Basilea, la Documenta de Kassel nº12 en Alemania, Tate de Liverpool en Reino Unido y en Talwar Gallery, que organizó la primera exposición individual de su trabajo fuera de India en 2003, y que ha representado sus raíces durante más de una década, en Nueva York y en Nueva Delhi. Actualmente esta galería continúa difundiendo la importancia del trabajo de esta artista.

Nasreen Mohameidi fue junto con las artistas Lygia Pape, Gego, Eva Hesse, Mary Kelly, Mira Schendel, Agnes Martin y la española Elena Asíns, las que transformaron el arte a mediados del siglo XX. Ellas hicieron de la búsqueda de la mística, del espacio, un logro artístico.

En Septiembre del 2015 se organizó la exposición mencionada, La espera forma parte de una vida intensa, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía junto con El Metropolitan Museum of Art de Nueva York y con la colaboración del Kiran Nadar Museum of Art de Nueva Delhi.

 

Tinta y grafito sobre cartulina - COLECCIón SIKANDER y HYDARI a la izquierda. Collage y tinta a la derecha.

Tinta y grafito sobre cartulina — Colección Sikander y Hidari a la izquierda. Collage y tinta a la derecha.

 

Próximamente bajo la temática Unfinished: Thoughts Left Visible, El Metropolitan Museum of Art de Nueva York abrirá una nueva sede, El Met Breuer. Esta nueva sede inaugurará el espacio diseñado por Renzo Piano cuyo objetivo es presentar exposiciones     “pensadas” que postulen un significado más amplio de la modernidad a través de vastas geografías del arte. Se abrirá al público del 18 de Marzo al 5 de Junio de 2016 y contará con la primera retrospectiva del museo de la obra de Nasreen Mohamedi en los Estados Unidos. Esta exposición abarcará toda la carrera de Mohamedi, la mirada más completa hasta la fecha, y reunirá más de130 pinturas, dibujos, fotografías y diarios raramente vistos. La singular muestra recorrerá la complejidad conceptual y sutileza visual de la obra de la artista.

 

Born on 5th September, Teacher’s Day, was incidental to the fact that Nasreen Mohamedi was an extraordinary teacher. Her unique and eccentric presence influenced generations of students at the MSU from 1970s till the late 1980s.How often does one meet a teacher who sensitizes us to the minutest of changes happening around- the presence of breeze, light or movement in Nature as well as built environments? What she taught us in the course on drawing for the two preparatory years was about learning to be alert and attentive to the experiential world around us. Sometimes, we were asked to pick up from our surroundings what we responded to- a stone, a stick, a fragment from an object and draw its qualities through sight, touch, feel and texture while seeking connections beyond isolated objects. While outdoors, we were not learning to compose views of nature as landscapes but were made aware of those poignant details and elements in Nature that one may otherwise not even notice, discover or register. Subsequently, Nasreen also taught us the importance of silent reflection. She was the one who made me aware that the world is too much with us all the time and that it is important to withdraw from it and deeply reflect upon it as well.” 

Roobina Karode

 

Nasreen Mohamedi en su estudio Bombay en el Instituto Desai Bhulabhai. Cortesía: Sikander y Hydari Colección.

Nasreen Mohamedi en su estudio Bombay en el Instituto Desai Bhulabhai. Cortesía: Colección Sikander y Hydari.

 

La imagen de portada: Sin título, ca. 1975. Tinta y grafito sobre papel –Colección Sikander y Hydari.

 

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