La memoria perdida de las cosas

Eugenio Trías

LA MEMORIA PERDIDA DE LAS COSAS

 

 

 

 

En este mundo en que ha gustado Naturaleza ocultarse a nuestros ojos y silenciarse a nuestros oídos, la reflexión filosófica sólo puede apoyarse, como experiencia primaria, en la experiencia de una ausencia de experiencia, en la experiencia del vacío dejado por las cosas huidas o desaparecidas. Solo desde cierta lejanía respecto al mundo real es posible abrirse a una comprensión lucida del mismo; solo desprendiéndose de un mundo que se origina del derrumbamiento del mundo mismo en el que habitan cosas y abriéndose a la revelación del vacío y a la consciencia de la ausencia que sustenta ese mundo en el cual vivimos. Pero esa lejanía debe estar contrarrestada con una consciencia viva y comprometida con ese mundo sin cosas, toda vez que es sólo en él donde pueden brillar indicios y vestigios de lo que huyó o de lo que está acaso por venir. La experiencia filosófica de hoy tiene, pues, en la falta de las cosas, y en la memoria y esperanza que esa falta, sentida dolorosamente, desencadena, su apoyatura mundana. Apoyatura bien precaria, en tanto se alimenta de pasiones tristes, memoria, esperanza. Apoyatura distorsionada respecto al hoy, abocada a tensarse o hacia el ayer o hacia el mañana. La filosofía que brota de esa experiencia solo sabe, por el momento, de huellas y de vestigios, de estelas de cometa y de confusas señales que alguna vez sangran el firmamento, revelando, tras el gris monótono de nuestros días, una verdad que no se registra en calendarios, verdad que relampaguea en forma de calambre de memoria, o bajo el velo d una noche transfigurada de estío o de un matiz imperceptible en el seno mismo de lo inhóspito: cierto brillo que también tienen los asfaltos, las luces de neón, la masa polucionada de los gases en la hora del crepúsculo, cuando la silueta fabril hace oscuros ademanes al poniente.
Hay, en suma, alguna rosa incrustada en la cruz grisácea del presente.

 

Share

Lo que no tiene precio

Annie Le Brun

Lo que no tiene precio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No resulta sorprendente, pues, que las fundaciones y los museos de arte contemporáneo sean los mejores expositores de semejante monotonía. Así, de una metrópoli a otra, se exponen los mismos artistas, como de un aeropuerto a otro, se encuentran las mismas tiendas que ofrecen los mismos productos. Y podríamos seguir con el paralelo hasta con la ausencia de toda crítica frente a lo que propone tanto en unos espacios como en otros.

Share

Manifiesto del Tercer paisaje

Gilles Clément

Manifiesto del Tercer paisaje

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En cualquier circunstancia, el Tercer paisaje puede considerarse una parte de nuestro espacio vital entregada al inconsciente. Se trata de unas profundidades donde los acontecimientos se almacenan y se manifiestan de una manera irresoluta.

Un espacio vital desprovisto de Tercer paisaje sería como un espíritu desprovisto de inconsciente. Esta situación perfecta, sin demonio, no existe en ninguna cultura conocida.

 

Share

EL ARTE COMO EXPIACIÓN

 

Anna Adell

 


EL ARTE COMO EXPIACIÓN


 

 

ANNA ADELL. Editorial Casimiro libros, Madrid, 2011, págs. 17-18.

Editorial Casimiro libros, Madrid, 2011

 

 

 

 

 

 

 

  Sin embargo, es ingenuo creer que sentir en carne propia algo remotamente parecido a lo que sienten las víctimas que ocurre. Por otra parte, aun sin intención de tergiversar la realidad, la simulación de realidad virtual puede [ser] más peligrosa que la mediación televisiva, porque si ésta ya había acortado la distancia entre representación e información, con la realidad virtual la distancia entre realidad y ficción desaparece.
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Share

ARTE VALENCIANO CONTEMPORÁNEO

Román de la Calle

 


ARTE VALENCIANO CONTEMPORÁNEO


En torno a los últimos 30 años 

 

Arte valenciano contemporáneo. Román de la Calle

Arte valenciano contemporáneo

 

 

 

 

 

Los 52 trabajos monográficos –en total, de esta enciclopedia– suponen un conjunto consolidado de estudio e información, colectivamente documentado, sobre el arte de nuestro entorno, que difícilmente podrá encontrarse, de manera semejante, en otras épocas u otros contextos. Y porque éramos conscientes del esfuerzo y del valor que ello implicaba, se decidió, desde un principio, recurrir a la acción perfectamente articulada, buscando, en cada caso, los especialistas disponibles para el cumplimiento de dicha tarea y la solidez de su organización. El proyecto se ha cumplido.

 

 

Real Academia de Bellas Artes de San Carlos. Valencia. Colección Investigació & Documents, nº 21

 

 

 

Share
Translate »