Rosa Gimeno
ALEJANDRA PIZARNIK
QUIEN ALUMBRA cuando me miras mis ojos son llaves,
el muro tiene secretos, mi temor palabras, poemas.
Solo tú haces de mi memoria una viajera fascinada,
un fuego incesante.
SOLAMENTE LAS NOCHES escribiendo he pedido, he perdido
en esta noche, en este mundo, abrazada a vos alegría de naufragio.
He querido sacrificar mis días y mis semanas en las ceremonias del poema he implorado tanto desde el fondo de los fondos de mi escritura.
Coger y morir no tiene adjetivos.
FIESTA
En las ceremonias del poema he desplegado mi orfandad
sobre la mesa como un mapa.
Dibujé el itinerario
hacia mi lugar al viento.
Los que llegan no me encuentran.
Los que espero no existen.
Y he bebido licores furiosos
para transmutar los rostros
en un ángel, en vasos vacíos.
Nada
El viento muere en mi herida.
La noche mendiga mi sangre.
Yo no canto, no celebro,
no bailo desnuda y ebria
sobre mi ataúd.
Pero yo le ruego al poema,
yo le pido la luna al poema.
Abrazando a tu sombra en un sueño
mis huesos se arqueaban como flores
Sentido de su ausencia
Si yo me atrevo
a mirar y a decir
es por su sombra
unida tan suave
a mi nombre
allá lejos
en la lluvia
en mi memoria
por su rostro
que ardiendo en mi poema
dispersa hermosamente
un perfume
a amado rostro desaparecido
Tú eliges el lugar de la herida en donde hablamos nuestro silencio.
Tú haces de mi vida esta ceremonia demasiado pura.
Alejandra Pizarnik